Un deseo para hacer historia.
Maria Isilda Ribeiro es una de esas personas como cualquier otra, que simplemente por estar en el momento y en el lugar indicado se vió envuelta en una de esas casualidades que marcaron la historia. Tal vez la anécdota no se trate exactamente de su vida, pero sí del impacto y la polémica que genero ese pequeño paño de colores que ella confeccionó.
Acá les voy a contar brevemente de qué se trata.

Esa bandera que un día le encargaron bordar le esperaba un destino mucho más controversial que el que a simple vista todo el mundo creía que iba a representar. Esta bandera de los Estados Unidos se iría a transformar en algo mucho más grande que un símbolo de un logro. El destino de este pequeño símbolo llevo a poner en juicio la propia veracidad de la hazaña de ver al hombre pisar el suelo de la luna. Hoy en día hay millones de personas que siguen incrédulas sobre este hecho pudiendo corroborarlo a través de notas y posts en Internet que todavía debaten sobre si la filmación y fotos tomadas ese 20 de julio de 1969 son verdaderas y lo más notable es que todos los argumentos se basan en la observación de la bandera. El poder tener la posibilidad de traer a la tierra la bandera que la señora Ribeiro bordó, podría transformarse en un hecho trascendente e histórico para la humanidad. En primer lugar porque estaríamos cumpliendo el sueño de una persona, en segundo porque podríamos terminar con un debate de 40 años y demostrar que esa bandera existe y que aún se encuentra en la luna y por último mostrar que hoy podemos ser millones de personas que con un objetivo en común se pueden conseguir cosas imposibles.



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